Hasta ahora la Cascada de Escher era una obra de arte realizada por el famoso artista holandés en el siglo pasado, basada sobre la ilusión óptica y la perspectiva. Por supuesto se trata de algo imposible, pero recientemente un estudiante alemán realizó una construcción real de la cascada. La celebre ilustración muestra lo que pareciera imposible: una cascada que entra en bucle infinito y que aparentemente constituye una maquina de movimiento perpetuo. Quizás existe algún truco, sino todavía nadie sabe cómo explicarlo, ni su creador quiere revelar el secreto (a pesar de la pedida hecha por cientos de usuarios de YouTube). La explicación más popular y plausible en el momento es que hay algún tipo de truco óptico o está trucado con el ordenador en algo modo.

Este artículo fue traducido por Valeria Ancillotti – www.fuseroom.com

Imagen de previsualización de YouTube
Share